martes, 28 de abril de 2020

Entrenando el ser creativo

He comprobado que ser metódico ayuda a conseguir resultados, pero especialmente en el plano creativo la pereza me puede, siempre me engañé creyendo que la creatividad surge sola y que si no surge no está o no es el  momento de que aparezca. Soy de frustrarme fácil al primer intento fallido y cuando no hay mayor exigencia que la mía misma pueden pasar meses para que vuelva a intentarlo.

Quedarme en casa me hizo revisar en periodos más cortos esos intentos fallidos, me volví más metódico y detallista, lo que derivó en que aparecieran los primeros resultados, como lograr poner en venta mis primeras fotos en sitios de stock. Aunque sigo no siendo partidario de los escenarios controlados, encontrar esa veta empezó a traerme ideas a la cabeza de posibles fotos con la etiqueta de vendibles y me motivó a investigar sobre como llevarlas a cabo.

La semilla de la creatividad tiene que estar para que pueda germinar, sin ella por más entrenamiento y meticulosidad que apliquemos no crecerá. Una vez que hecha ramas hay que ocuparse de podar las que no suman, nos distraen o simplemente nos generan caos. Es un equilibrio que con un poco de control puede aportar distintos rangos de creatividad a la hora de hacer fotos.

Es una estrategia que puede funcionar cuando se piensa en sacar algún rédito de la creatividad, algo complicado pero no imposible que con un poco de disciplina y paciencia puede rendir sus frutos. 


martes, 21 de abril de 2020

Atento a la luz

Se dice que no es necesario tener una cámara para hacer fotos, estas aparecen en la mente más allá de que se tenga o no el medio para ejecutarlas. Me ha pasado de salir a caminar con la cámara y volver sin una foto decente. 

Como suele pasar con la mayoría de las cosas, cuando uno se interesa por algo y le dedica horas, con el tiempo los resultados aparecen. No tengo claro si el ojo fotográfico es algo innato o se entrena, pero sí sé que cuando se combinan surgen cosas interesantes. 

Esto hace que mientras la vida transcurre, en segundo plano hay una tarea que está corriendo sin que seamos conscientes de ella, hasta que un día nos pone una imagen en la mente, esto se hace cada vez más recurrente y es ahí cuando empezamos a sentir que la fotografía nos posee.

La mirada cambia, se agrega otra dimensión con matices, luces y sombras. Se está más atento a cómo una luz se cola por una ventana, dibuja siluetas en una calle o baña un objeto. Ahí surge otra competencia que es darle sentido a eso que vemos. Es por eso que me atrae la fotografía, siempre hay un nivel superior por explorar.


martes, 31 de marzo de 2020

Exprimiendo la imaginación en tiempos de cuarentena

Me siento extraño redactando mi primer post en cuarentena, la cual me hace transitar por distintos estados y emociones. Quizás no sea el mejor momento para empezar a relatar mi vida de fotógrafo flâneur, ya que por esta circunstancia no puedo darle rienda suelta a esa vida y la cabeza anda enfocada en asuntos más básicos.

Nadie muere de inanición artística o intentos de ella, pero de estar acostumbrado a la rutina del paseo fotográfico a pasar a ver la calle desde el balcón fue difícil asimilarlo. Los primeros días de aislamiento sentí una especie de vacío, pero a medida que van trascurriendo le voy encontrando la vuelta para compensarlo.

Empecé a ver con otros ojos mi casa, mi balcón, mi barrio, los vecinos, sus rutinas, sus azoteas, las sombras y sus geometrías cambiantes a través del día. Encontré que puedo ser creativo con algo tan cotidiano como tender la ropa. Improvisé fotografía callejera desde el balcón en planos poco convencionales con un teleobjetivo que tenía abandonado.

Decidí entender la hyperfocal de una vez por todas. Leí el manual de mi cámara, algo muy recomendado y que siempre desoí. Tengo momentos de introspección fotográfica, empecé a poner los ojos puertas adentro, hacerme autorretratos y probar composiciones minimalistas.

Soy optimista con que no falta mucho para volver a las calles en busca de fotos y sentir la adrenalina de  capturar momentos únicos. Muy probablemente ya no sea lo mismo, no sé si mejor o peor, pero seguro será distinto, me imagino en un nuevo aprendizaje en la manera de abordar mis fotos.

En un plano más general, creo que todos seremos otras personas cuando pase esta película de ciencia ficción que un día se hizo real.

Exprimiendo la imaginación